

Entre otras cualidades, el XF incorpora un sistema activo de protección de peatones que en caso de colisión frontal, levanta el capot unos centímetros, separando la pieza capot del motor para crear una distancia de amortiguación y que el eventual atropellado no golpee tan duramente contra el bloque del motor. Llega para competir con el nuevo Clase E de Mercedes, el Serie 5 de BMW y el recientemente restilizado Audi A6. En valor local de esta versión será de 94.900 dólares y en poco tiempo más se estaría sumando la versión con motor V8 y Supercargador de 500 cv.
Por el lado de Volvo, se presentó el renovado todoterreno liviano XC60. De diseño muy moderno y sutil, que refuerza el camino estético que está recorriendo la marca sueca desde hace ya algunos años, llega al país avalado por un éxito comercial único en el continente. 
Como todo Volvo, hace alarde de una cuantiosa dotación de elementos de seguridad activa y pasiva, algunos bastante novedosos. Por ejemplo lleva el sistema “City Safety” que evita que el vehículo pueda chocar a velocidades urbanas, accionando directamente sobre el freno si percibe que la colisión es inminente.
Tienen sistemas de detección del ángulo muerto de visión periférica, con una cámara/sensor a la base de los espejos retrovisores, otro que avisa si el conductor está peligrosamente próximo a otro auto, puede mantener la velocidad constante durante una bajada a baja velocidad sin intervención del conductor, tiene un sistema de estabilidad antivuelco que al intentar restablecer la trayectoria de un vehículo lanzado, si esto no es posible, despliega los airbags necesarios en modo anticipado, antes de la colisión, pero siempre una vez que es “demasiado tarde” y el golpe es inminente.
Mas allá de este despliegue tecnológico, el Volvo XC60 sigue los lineamientos estilísticos de los últimos años, tan logrados a mi entender. Esto le otorga, también un cierto valor extra, el del diseño sutil, que no es un atributo menor. Lo más fascinante de los Volvos actuales es sin dudas la consola central laminar, con ese hueco pasante por detrás, cuyo diseño etéreo entre directamente en una categoría casi mobiliaria. Confieso ser devoto de ese recurso de diseño, siempre me fascinó.







