El universo de las marcas chinas fue iniciado en Argentina por Chery, allá por el año 2008. Ahora representada por el grupo Corven, la nueva Chery Tiggo 7 Pro Hybrid es el nuevo exponente de la gama Tiggo, que repasamos brevemente aquí debajo.
En un principio se presentó en Argentina con los QQ y Tiggo. Mientras el QQ tuvo sus dos generaciones bien diferenciadas, el universo Tiggo resultó mucho más amplio. En principio arrancó la Tiggo a secas, un copy paste de la RAV4 de 2da generación, que con el correr del tiempo y luego de dos rediseños pasó a llamarse Tiggo 3. En 2016 se lanzó la Tiggo 5, un modelo totalmente nuevo, más grande y que nada tenia que ver con la original. En 2018 fue el turno de la Tiggo 2, con base del Fullwin y un poco más tarde, ya como último movimiento de esta primera etapa, llegó la Tiggo 4, posicionándose por debajo de la 5 para ocupar el lugar de la discontinuada Tiggo 3.

Y si alguno se pregunta si era necesario este primer pantallazo, la respuesta es sí. La gente de Chery Long se comunicó con nosotros para que pudiéramos probar la Tiggo 7 y necesitábamos entender bien la ensalada que teníamos en la cabeza antes de salir a manejarla. ¿Dónde se ubica la 7 entonces? Con medidas casi calcadas de ancho y largo, y apenas 4 centímetros más baja, se trata del reemplazo en el segmento C de la anterior Tiggo 5, por más que haya cambiado de nombre.
Si aquellas primeras Tiggo y QQ tenían un buen tamaño, correcto equipamiento, bajo precio pero una baja calidad en relación a la competencia, hoy en día Chery ofrece productos a buen precio pero ahora, con mejoradas dosis decalidad, equipamiento de seguridad y desarrollos motrices . Incluso en esta oportunuidad fue nuestro móvil para ir al «Carbriata» del 7 de marzo pasado.
EXTERIOR

En líneas generales, está muy bien, es un clásico, en el sentido de que a todo el mundo le agrada, a nadie no le gusta, pero tampoco destaca demasiado o le llama poderosamente la atención. Le encontramos algunos parecidos en el frente con DS, al ver cómo desde la parrilla se desprenden dos listones cromados donde se apoyan los faros delanteros. Los faros traseros tienen un aire a Dodge Challenger unidos en el centro y el guiño que a todo el mundo le llamó la atención fue el de la línea de vidrio a la altura del pilar C donde se genera una curva muy similar a la que tiene la Toyota SW4.
Así es la Chery Tiggo 7 Pro Hybrid al detalle
Si una cosa nos llamó la atención a nosotros y son los calipers pintados de rojo, y los emblemas con el 7 en rojo atrás en los pasarruedas delanteros. Creemos que son innecesarios y desentonan un poco con el emblema Hybrid en azul. Quedaría mejor sin esos detalles.
INTERIOR

Ni bien nos pusimos al volante, nuestra cabeza empezó a sacar conclusiones apresuradas, tal vez. Lo primero que sorprende es que al abrir la puerta te recibe una introducción de más de diez segundos con una animación en la pantalla y música en los parlantes. Curioso, más que nada porque no se puede desconectar. Yendo al diseño, la Chery es más simple, adentro hay algunas similitudes a otras marcas de manera más evidente (por ejemplo el climatizador muy similar al de VW y el tablero tiene aires a Mercedes Benz).
La vida a bordo de la Tiggo 7 es bastante agradable, todo está bien presentado, todo se siente sólido y el equipamiento tiene lo necesario y esperable en una suv china de su rango de precio. Como dijimos al principio, tal vez lo que nos hizo un poco de ruido fue encontrar algunas soluciones de diseño similares a otros autos, y lo que desentona un poco son los parlantes SONY en negro brillante a la altura de la vista sobre el pilar A, pero en líneas generales todo luce, se siente bien y de calidad.
EQUIPAMIENTO

En cuanto al equipamiento, vamos con lo destacable: asientos de cuero, techo panorámico, climatizador de doble zona, carplay, luces ambientales, cargador inductivo, butacas eléctricas y velocidad crucero. Como dato curioso en la pantalla aparece un asistente virtual similar a Eve de Walle, que si lo presionás o le hablas, le podés pedir algunos comandos. Es más show que otra cosa, pero el “bichito” es simpático de ver.
Totalmente agradecidos con el sistema de cámaras 360°. Es la primera vez que estacionamos un auto “tan” grande en nuestra cochera y fue gracias a la asistencia de las cámaras. Realmente hizo del estacionar algo que por lo general nos ha hecho estresar algo totalmente sencillo.
SEGURIDAD

En este apartado parecería que se queda corta, no porque sea insegura, tiene seis airbags, obvio que ESP y ABS, pero en esta Tiggo 7 no hay ADAS (Control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado, frenado de emergencia, etc) y no es que las extrañemos pero hoy en día los autos nuevos se dividen en si traen o no ADAS. Es extraño, la Tiggo 4 que es más pequeña si tiene estos elementos, pero nobleza obliga, vale aclarar que es más cara. Claramente fue un artilugio de la marca para posicionar por debajo de los 16.000 dólares FOB y entrar vía el cupo de autos electrificados sin impuesto extrazona.
MOTOR
Si pasamos a lo mecánico cuenta con un motor 1.5T de 147cv y 230nm con una mini batería de 48v que asiste el arranque (De ahí la «micro hibridación») asociado a una caja CVT. Acá pasa algo similar que con la seguridad, si querés la mecánica full hybrid para favorecer el consumo tenés que ¿bajarte? a una Tiggo 4. ¿Es realmente híbrida? No, y su consumo no es realmente destacable, ya que en ciudad consume recorre unos 8 kilómetros por cada litro de nafta, siendo realmente ineficiente para tener el mote «Hybrid». En ruta es más normal, y puede recorrer entre 12 y 14 kilómetros dependiendo de condiciones de viento y velocidad, siempre legal.
CONDUCCIÓN

Si lo pensamos en números fríos, los casi 150 caballos no parecen ser suficientes para el tamaño y peso de la carrocería, pero tenemos que decir que sorprendentemente la respuesta del motor es buena, hasta nos olvidamos un poco de que era una SUV con hasta cinco personas abordo. Aclaremos, no es rabiosa ni deportiva, pero esperábamos menos. En contrapartida lo que no nos gustó fue la dirección. Tenía un tacto un tanto raro, como desconectada de las ruedas, o con cierto juego libre.
Esto último es de quisquillosos ya que ambos estuvimos de acuerdo en que se sentía como una rural y no como un SUV. Había algo que gritaba por todos lados «SOY UN VEHÍCULO FAMILIAR», con lo cual, la dirección no es lo que realmente importa. En un viaje se disfruta mucho. Todo gracias a una cabina bien ventilada, correctamente insonorizada, cómoda para todos los ocupantes y muy luminosa por el techo panorámico. Algo gracioso es que en un viaje con cinco pasajeros fanáticos de los autos al nombrar la palabra “Chery” el asistente virtual del auto te contesta “¿Qué pasa?”. Capaz habría que inventarle un nombre distinto al asistente, ¿No?

En ciudad, el confort es destacable, no se siente tan voluminosa y las cámaras 360 más los sensores hacen que maniobrarla sea tarea sencilla. La insonorización es correcta, capaz lo único que se vuelve medio molesto es el star/stop (desconectable), porque se siente bastante en el habitáculo cada vez que se suelta el freno y pisabas el acelerador para salir en cada semáforo.
CONCLUSIÓN
Con un precio más que competitivo de u$s 32.900, esta Tiggo 7 Pro Hybrid no deja de ser un producto atractivo y lógico. Si vamos a un análisis más preciso, en principio sentimos que hay algo contradictorio con el nombre y su personalidad dual: por un lado ciertos detalles deportivos que se anteponen ante su concepto de «verde» o ecológico. Sin embargo no es lo suficientemente rápida para ser deportiva y sus consumos tampoco son tan bajos como para ser ecológica. Dejando de lado estas cuestiones de “imagen”, debemos decir que al principio mirábamos con cierta idea a la Tiggo 7, pero entre sus características y resultados no encontramos principales contras en un auto netamente familiar, que se mueve ágil, con un baúl acorde (450 litros) y espacio suficiente para llevar una familia con buen confort y seguridad.
















