Contacto: Ford Bronco Sport Badlands 4WD

La Ford Bronco Sport es sin dudas el vehículo que inspiró a muchas marcas de origen chino a ganar nuevos compradores con un diseño único, típicamente de 4×4, pero con la comodidad de un SUV liviano y un precio que no excesivamente caro. No pasa desapercibido en la calle, y si bien ya tiene varios años de permanencia en la calle continúa dibujando una sonrisa a cada persona que se lo cruza. El año pasado agregó una actualización estética, y su versión tope de gama pasó a denominarse Badlands (antes Wildtrak).

Sin embargo lo que supo diferenciar a la Bronco Sport por sobre muchos de sus posibles rivales no fue solo su diseño. Su nombre se apropia con un espíritu libre y tracción 4×4. Por eso todas sus versiones tienen en nuestro mercado doble tracción. No es común en estos lados, y si bien no es un todo terreno hecho y derecho, al menos tiene intensiones que la dejan mucho mejor parado que el resto.

DISEÑO

El estilo es propio de la gama Bronco de Ford, con líneas rectas y una línea de cintura elevada. El frontal une ambas ópticas en una grilla integrada con la inscripción Bronco, y carece del óvalo azul, casi convertido en un símbolo con identidad propia. Su espíritu 4×4 se percibe en los ganchos delanteros dobles, funcionales, retráctiles y de aluminio fundido. Atrás cuenta con un estilo muy personal, con grandes ópticas y luneta con apertura independiente de tamaño limitado.

Su carrocería no es demasiado grande, ya que mide 4,41 metros de largo. Si lo comparamos frente a un Baic BJ30, este último mide 32 centímetros más. La distancia entre ejes de la Bronco Sport es de 2,67 metros, y eso permite no solo un interior amplio, sino también ángulos off-road más que interesantes por por sus acotados voladizos. Las llantas son de 17 pulgadas y los neumáticos de uso mixto para mejorar el desempeño fuera de camino.

INTERIOR

El interior se ve relativamente simple, algo que va en torno a su espíritu aventurero. Tiene la identidad de la marca del óvalo en sus componentes, con comandos a mano y selector de marcha rotativo, aunque precisamente el logo de Ford no se hace presente. La pantalla central es de 13,2 «, mientras que el instrumental dispone de otra pantalla, en este caso de 12,3» y una elaborada telemática.

La calidad en general es propia de un vehículo de origen norteamericano del segmento inicial, no descolla pero tampoco nada está mal conformado. Los tapizados son de símil cuero combinado con tela, en un tono gris medio que lo realzan. Las plazas traseras amplias, cumplen con la labor familiar, destacándose por un respaldo trasero bien reclinado. El baúl cuenta con 543 litros de capacidad, más que lógicos para una familia tipo.

EQUIPAMIENTO

En esta versión tope de gama Badlands la Bronco Sport queda bien posicionada, ya que dispone de audio de alta fidelidad, techo corredizo eléctrico, asientos delanteros calefaccionados y con reglajes eléctricos, climatizador bizona con salidas de aire traseras, volante calefaccionado, arranque manos libres y las funciones de Ford Pass, que permiten por ejemplo abrir o cerrar el vehículo a distancia mediante una aplicación. Esto sumado a muchos items extra, como las funciones de la pantalla táctil con conexión Android Auto o Apple Carplay, con incluso navegador integrado. A su vez el sistema de gestión de terrenos (GOAT) adecúa la tracción 4×4 para el tipo de piso que estemos atravesando.

SEGURIDAD

Aquí es donde una Bronco Sport gana más terreno frente a muchos competidores orientales. Fue concebida para los mercados más exigentes, y puesta a prueba para que sus sistemas sean eficientes. Cuenta con un completo sistema de ayudas a la conducción (ADAS) que Ford denomina Co-Pilot 360, que incluye cámara 360°, sistema de mantenimiento y centrado de carril, control de velocidad crucero adaptativo con función Stop & Start, sistema de frenado de emergencia, alerta de punto ciego, luces altas automáticas, entre otros. A su vez cuenta con 7 airbags (incluyendo de rodilla para el conductor). Dispone de frenos a disco en las cuatro ruedas, y además de suspensión trasera independiente.

MOTOR

La versión de entrada de gama Big Bend mantiene el motor 1.5 turbo que en su última actualización elevó la potencia hasta los 184 CV. Sin embargo esta Badlands mantiene el 2.0 Ecoboost que entrega 253 caballos de fuerza y 375 Nm de torque máximo. Se une a a una caja automática de ocho relaciones, que entregan en conjunto muy buenas prestaciones, más que contundentes. El sistema de tracción es integral, pero como ya dijimos el sistema GOAT de gestión de terrenos está muy bien configurado. Además el sistema de audio Bang & Olufsen replica cuando aceleramos el sonido de un motor (quizás el de un V6 de mucha potencia) por los parlantes que realmente es más que creíble.

CONDUCCIÓN

Con tal potencia y torque, su puesta a punto de suspensiones permite un uso variado: si bien es un 4×4 con funciones y capacidades interesantes (600 mm de capacidad de vadeo por ejemplo) en la ciudad, seguramente el ámbito donde más se use este vehículo, funciona de manera más que eficiente. Es suave y agradable de conducir, y en la ruta no transmite dudas, a pesar de que hablamos de un vehículo de dimensiones altas y una altura que no es la ideal para tal ámbito.

La potencia se siente en cada momento, y precisamente allí radica una de las contras en esta versión 2.0: el consumo: a pesar del tanque de 63 litros de nafta, en la ciudad necesita algo así como 13,5 litros cada 100 kilómetros. En ruta es más llevadero, con unos 8,5 litros yendo a 100 km/h, y casi 10 litros a 120 km/h. A pesar de ello creemos que es un consumo tolerable para un vehículo de este segmento, potencia y torque, aunque claro, a se están popularizando los sistemas híbridos que en cierta forma reducen el consumo en ciudad a casi la mitad.

PRECIO

La Ford Bronco Sport Badlands cuesta en Argentina $ 70.297.200. Es un valor elevado, y más si se lo compara con otros SUVs (incluso con la Ford Territory que cuesta 10 millones menos en su versión tope de gama). Sin embargo es uno de los pocos, o casi el único SUV de tamaño medio que fue pensado y que proporciona prestaciones off-road destacadas, sin dejar de ser un SUV liviano, algo que no es tan fácil de lograr. La versión de entrada Big Bend cuesta $ 63 millones con motor 1.5 litros turbo, por lo que en definitiva no dejan de ser una alternativa más que interesante si se busca salir de lo normal, con un combo de prestaciones, seguridad y sobre todo tracción en las cuatro ruedas.

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