(Especial desde Milán, Italia) – Una nueva edición de Autoclassica (si, con dos S) acaba de terminar en el norte de Italia. La ciudad de Milán fue escenario de esta muestra que del 21 al 23 de noviembre reunió bajo techo autos antiguos, youngtimers, motos, lanchas, venta de repuestos antiguos, automóviles y por supuesto autos a escala y juguetes de otra época.
Noviembre es el mes de las exposiciones de autos clásicos en Europa, y luego de visitar Epoq’Auto en Lyon, Francia , nos fuimos a Milán a visitar otra propuesta de una misma pasión, pero con el eje entendiblemente girado hacia los autos italianos. Un poco de aire fresco, luego de tantos años seguidos de visitar las francesas Epoq’auto y Retromobile, donde priman, lógicamente, los autos franceses. Además de estas dos muestras, cada noviembre también se hacen otros expos muy importantes en Bruselas y en Madrid, con su Retromóvil.

Autoclassica Milano me sorprendió enormemente por el tamaño de los pabellones (y de todo el predio ferial que es una verdadera ciudad), pero también por una cantidad inusitada de Ferraris y Lamborghinis de toda época, color y precio. El predio ferial está alejado de la ciudad, y además de podés llegar en auto, el Metro lo comunica fácilmente desde el centro de Milán.
Autoclassica Milano 2025: las figuras de la expo
Con una afluencia de público de un 10% superior a la del año pasado, cada nueva edición de Autoclassica Milano parece elevar la vara de su propuesta. Desde youngtimers populares a la venta, llegando hasta superautos como las Ferrari que recibían al público a la entrada del Pabellón 12 del predio Fiera Milano RHO, el recorrido es maravilloso y reconecta con lo más glorioso de la industria automovilística occidental, esa misma que hoy vemos languidecer y auto boicotearse con propuestas anónimas, eléctricas y lejos del deseo de los clientes. Estas muestras son un claro testimonio de la grandeza de la industria en términos de ingeniería, industria, liderazgo y sobretodo, personalidad característica de cada país productor.

El Museo Ferrari aportó tres unidades alucinantes de la serie XX: la FXX 2005, la 599X del 2010 y la FXX-K 2014. Alrededor de ellas, más vendedores y concesionarios especialistas en las “Rojas de Maranello” hacían apiñar al público que se desvivía por esa buena foto de tanto mito sobre ruedas.
Los clásicos más icónicos
Más atrás en el tiempo, fue el turno del ASI –AutoMotoClub Storico Italiano- en exponer viejas glorias de las 24 horas de Le Mans: Un alfa Romo 8C 2300 (1931), un Osella-BMW PA8 (1980) y un Tiga 287 Grupo C (1987).

También pudimos ver una muestra homenaje por los 100 años del modelo Phantom de Rolls Royce, un sector dedicado a las lanchas de época, donde se destacaban un par de Rivas, siempre tan elegantes y atemporales. Todo esto por supuesto rodeado de infaltables youngtimers recientes de todas las marcas, en un 99% en estado sobresaliente.
Todo el sector de “Automobilia” es un verdadero placer aparte, y tanto curiosos como coleccionistas acérrimos encuentran a la venta viejas revistas, juguetes, graficas, cartelería, miniaturas a escala, prendas, y por supuesto repuestos y piezas obsoletas.

En los exteriores de los pabellones techados, la convocatoria a clubes de ciertos modelos clásicos-modernos entre 1970 y 2005 permitió darle un toque más dinámico a la muestra.
Sin dudas, un evento más que vale la pena visitar en tierras europeas. A tomar nota de las fechas para el próximo año: Autoclassica Milano 2026 se desarrollará entre el 20 y el 22 de noviembre.





































