Tiene casi una década en el mercado esta misma generación, pero recién en 2025 tras la quita de la primera escala a los impuestos internos, las ventas de la Toyota SW4 explotaron. Su precio que tributaba previamente el impuesto a los «autos de lujo» hacía su compra algo reticente si se la comparaba frente a la misma Hilux, que por el hecho de ser una pick-up no estaba hasta ese momento considerada como una pick-up.
Por eso, el precio de la Toyota SW4 que se produce en la planta de Zárate en tres versiones pero con un nivel de equipamiento prácticamente idéntico entre sí, se puso algo más interesante que años atrás. Actualmente cuesta $ 91.585.000, un valor que la posiciona unos 7 millones de pesos por encima de la Hilux tope de gama. Aunque el año pasado sus precios llegaron a ser casi calcados.

DISEÑO
La SW4 de actual generación tuvo su principal rediseño hace ya un par de años. Siempre diferenciada estéticamente de una Hilux, en este caso, tomó líneas más angulosas, y reubicó las luces de giro en la parte baja de los paragolpes delanteros. La versión SRX es la más civilizada de la oferta, ya que la Diamond tiene un estilo más jerárquico con abundantes cromados, y la GR-S un look más deportivo.
Las llantas de 18 pulgadas, y la línea de cintura ascendente y descendente hacen que luzca sus dimensiones, con un remate que a nuestro entender continúa siendo mucho más fluido y aceptado que sus rivales directos, como lo son la Chevrolet Trailblazer y la Ford Everest.

INTERIOR
En el habitáculo el diseño de la actual generación de Hilux y SW4, si bien no es similar entre sí, cuenta con una misma idea. Se destaca por un panel semi-recto frente al conductor, con un instrumental con dos agujas principales y un gran display color central, muy completo. La multimedia tiene conexiones múltiples, aunque sus funciones ya dejan entrever el paso del tiempo.
La calidad es promedio a una pick-up, pero está lejos de los SUVs autoportantes, algo que el cliente de este tipo de vehículos debe priorizar: o prestaciones fuera de camino por un lado, o mejor confort y calidad interior por el otro. Para el que sabe lo que busca, y no quiere complicarse con demasiada electrónica, la SW4 es ideal. Cuenta en este caso con tres filas de asientos, la segunda hilera muy confortable, la última justita. Así el espacio de carga es minúsculo. Si vamos a usarla, preferimos sus cinco cómodas plazas y un gran espacio de carga.

EQUIPAMIENTO
El equipamiento de la SW4 tiene mucho a favor, ya que dispone de central multimedia de 9″ con cámara de visión 360° (con definición no demasiado buena), climatizador bizona, butacas delanteras ventiladas con reglajes eléctricos, sistema de sonido JBL, acceso manos libres, cargador inalámbrico de celulares, portón trasero con apertura eléctrica, entre otros detalles de categoría. El año pasado incorporó servicios conectados de Toyota, aunque carece de techo solar o, por ejemplo, calefacción de butacas o volante, por citar algún detalle que podría agregar.

SEGURIDAD
Fiel a los modelos de Toyota, la SW4 no se priva del equipamiento básico de seguridad, en este caso, compuesto por siete airbags (contando el de rodilla de conductor), a los que se agregan las funciones del Toyota Safety Sense, es decir, las ayudas a la conducción como control de velocidad crucero adaptativo, alerta de punto ciego y de tráfico trasero, sistema de pre-colisión frontal y de cambio de carril. También ofrece dispositivos ligados al sistema de tracción, como bloqueo electrónico de diferencial, o asistente de descenso en pendiente, entre otros detalles.

MOTOR
El conocidísimo 1GD de Toyota es el 2.8 litros que en su última actualización pasó a rendir 204 caballos de fuerza entre las 3.000 y 3.400 rpm. Este impulsor tiene un funcionamiento parejo, con turbo de geometría variable y 500 Nm de torque máximo entre las 1.600 y 2.800 rpm. La transmisión automática es de seis velocidades y, en conjunto, entregan un andar sereno, sin grandes sobresaltos, con la probada confiabilidad de la marca japonesa. El consumo es más que acorde, de unos 10,5 litros (de diesel grado 3) cada 100 kilómetros en promedio.

CONDUCCIÓN
Manejar una SW4 es estar arriba de prácticamente un todo terreno. Se viaja alto, y con la seguridad que al menos en el día a día no va a tocar abajo en ningún momento. La vibración del motor diesel es notable si venimos de subirnos a un SUV híbrido, pero es algo que el cliente deberá evaluar: si busca un vehículo para usar netamente en la ciudad quizás la SW4 no sea la opción más lógica.
Claro que su principal característica está fuera de camino, donde la SW4 cuenta con un sistema de tracción 4×4 verdadero, con alta y baja conectable, similar a una pick-up. Para muchos era superior la generación previa (vendida hasta 2015) con sistema de tracción integral, aunque en este caso hay que decir que este sistema requiere de menor mantenimiento, además de compartir casi la mayoría de los componentes con Hilux, lo que también reduce el precio final, cosas de economía de escalas.

PRECIO
Como dijimos al comienzo, la SW4 SRX tiene un precio de $ 91.585.000. Se trata de un valor que no es para nada económico si miramos a los SUVs lights de un segmento inferior, pero claro está que esto va mucho más allá. Estamos ante un 4×4 con utilidades y capacidad para siete ocupantes, algo que puede ser clave para una familia en pos de vivir la vida de una manera distinta. El resto de las versiones no se diferencian demasiado en su configuración ni en su precio, por ejemplo la Diamond se vende a $ 92.508.000, mientras que la GR-S lo hace por $ 97.092.000. En todos los casos, la garantía es además extensible hasta los 10 años o 200.000 kilómetros.




















