En Brasil, Chevrolet presentó una evolución para sus motores 1.0 y 1.2 Turbo. De ahora en más, tanto Tracker como Montana incorporan inyección directa de combustible, tecnología que además de permitirle obtener más potencia, convierte a este motor en más eficiente.
La mejora mecánica va de la mano a la entrada en vigor desde enero de una nueva fase del programa de control de gases contaminantes, que estipula nuevos límites de gases de escape, partículas y ruido, así como requisitos de durabilidad, sistemas de diagnóstico a bordo y pruebas de uso, entre otras disposiciones.

Con inyección directa y actualizaciones de software el motor 1.0T Flex pasa de rendir 116 a 121 CV, mientras que el 1.2T Flex pasó de 133 a 141 CV, siempre con transmisión automática.
Más potencia y menos consumo para los Onix, Tracker y Montana
Estos cambios permiten además mejorar las prestaciones: por ejemplo la Tracker en Brasil se anuncia como 1,4 s más rápida en el 0 a 100 km/h. Además la mejora del rendimiento va acompañada de una mayor eficiencia energética.

“El segmento de SUV y camionetas atrae cada vez a más consumidores, incluso debido a la evolución de las prestaciones de este tipo de vehículos. Debido al trabajo que hicimos en inyección de combustible y rendimiento, el salto desde el motor 1.2T es mayor, beneficiando tanto al Tracker como al Montana”, explicó Rafael Fernández, ingeniero jefe de Powertrain de GM.
Por el momento, General Motors no anunció que la nueva evolución de estos motores sea tenida en cuenta para nuestro mercado, ya que las exigencias de las normas Proconve aún no serán obligatorias en nuestro país. Sin embargo, se espera por que en algún momento alcance a toda la gama de productos también local.





