El cuestionado organismo LatinNCAP estrenó un nuevo protocolo sobre las medidas de seguridad ofrecidos en los autos producidos o comercializados en Latinoamérica. Este nuevo protocolo, como siempre sucede, prácticamente anula a los parámetros previos, que sin embargo continúan publicados con su calificación pertinente.
Como ya ha pasado previamente, un auto probado hace 10 años atrás, sigue conservando una calificación de 3,4 o 5 estrellas bajo el protocolo de aquel momento, pero uno probado en 2026 con parámetros evolucionados no logra la misma calificación.

Esto hace que los parámetros o calificaciones previas no sean congruentes o comparables con los obtenidos desde octubre de 2026. Para colmo de males, el organismo decidió estrenar un nuevo protocolo evaluatorio con un auto e origen chino una generación previa: el Chery Tiggo 2, comercializado en Sudamérica desde 2018.
Así le fue al Chery Tiggo 2 en la pruba de LatinNCAP
Para LatinNCAP el Tiggo 2, que se ofrece con cuatro bolsas de aire y Control Electrónico de Estabilidad (ESC) estándar, alcanzó 0% en Ocupante Adultos, 0% en Ocupante Infantil, 48,89% en Protección a Peatones y Usuarios Vulnerables de las Vías y 45,45% en Sistemas de Asistencia a la Seguridad.

El modelo fue evaluado en pruebas de impacto frontal, impacto lateral, latigazo cervical (en asientos delanteros y traseros), protección a peatones, ESC y prueba del alce. El modelo mostró protección pobre para el tórax del conductor en el impacto frontal, además de presentar riesgo de incendio, factores que llevaron a que la puntuación en el área de Protección a Ocupante Adulto fuera de cero puntos.
El Chery Tiggo 2, conocido también bajo las denominaciones Tiggo 2 Pro, Tiggo 2 Pro Max, o Chirey Tiggo 2 Pro en otros mercados, mostró estructura y área de los pies inestables durante la prueba de choque frontal; lo que junto con la elevada compresión en el pecho del conductor resultó en protección pobre para el mismo. Dado que el vehículo no ofrece protección lateral para la cabeza como equipamiento de serie, no se realizó la prueba de impacto lateral de poste, lo cual afectó negativamente a la puntuación.

La ausencia de protección lateral para la cabeza, tanto para adultos como para niños, en los asientos delanteros y traseros, constituyó un motivo de gran preocupación. El vehículo carece de pretensores y limitadores de carga en los asientos traseros, y no pudo demostrar que ofrezca protección a un dummy adulto femenino de talla pequeña en la fila trasera durante un choque frontal. Asimismo, el vehículo no demostró un desempeño estructural aceptable ante impactos traseros y en los tests de latigazo cervical se observó protección marginal y pobre para el cuello de los ocupantes adultos, tanto en los asientos delanteros como en los traseros.
Además de las preocupaciones de Latin NCAP sobre la seguridad de este modelo, el vehículo presentó un riesgo de incendio durante la prueba de choque frontal, lo que podría poner en peligro a los ocupantes y a los equipos de primera respuesta.

La protección de los ocupantes infantiles mostró un desempeño alarmantemente bajo, con un 0%, debido a los cero puntos obtenidos en las pruebas dinámicas y en la instalación de los Sistemas de Retención Infantil (SRI). Los sensores instalados en el auto registraron valores biomecánicos elevados en el dummy de 10 años, específicamente en el cuello y la cabeza durante el impacto frontal, y en la cabeza durante el impacto lateral. En el caso del dummy de 3 años, se observó una clara exposición de la cabeza y riesgo de eyección durante la prueba de impacto lateral.
El protocolo recientemente actualizado de Latin NCAP ahora incluye la evaluación al ocupante de 10 años, así como a ocupantes adultos pequeños en la parte trasera del vehículo representados por un dummy que se asemeja a una mujer pequeña.

Paralelamente el modelo no ofrece ningún tipo de Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS), ni siquiera como opcional. El área Asistencia a la Seguridad mostró un rendimiento preocupantemente bajo: solo obtuvo puntos completos para el Sistema de Recordatorio de Uso del Cinturón de Seguridad y parte de los puntos correspondientes al ESC, dado que el modelo no cuenta con Limitador de Velocidad. El vehículo no ofrece sistemas claves de seguridad activa —como la Detección de Punto Ciego, Sistemas de Mantenimiento de Carril, Asistente de Velocidad, el Frenado Autónomo de Emergencia auto a auto y otras funciones avanzadas—, ni siquiera como equipamiento opcional.
Aquí detalles del nuevo protocolo de Latin NCAP
“Los protocolos actualizados establecen una nueva referencia para los fabricantes de vehículos en el mercado de América Latina y el Caribe, donde la mayoría de las marcas están siguiendo la evolución en materia de seguridad propuesta por Latin NCAP para sus modelos actuales y futuros. Claramente, este no es el caso del Tiggo 2, lo que pone a Chery en el foco por ofrecer un nivel de seguridad tan bajo en un modelo que pertenece a un segmento popular en nuestra región. Mediante un sistema de etiquetado obligatorio que incluya las calificaciones de Latin NCAP, es muy probable que se pueda acelerar la transición hacia vehículos más seguros en la región. Todo depende del compromiso y la voluntad de los gobiernos”.





