Prueba: Honda WR-V EXL

En un contexto en el que los SUVs han ganado protagonismo el nuevo Honda WR-V se posiciona como el modelo de entrada a la gama actual. Precisamente esta marca fue una de las que inició el proceso paulatino de transformación desde el auto convencional a este tipo de carrocerías desde la aparición de la CR-V hace casi 3 décadas. Claro que con el paso del tiempo, estos fueron acaparando diversos segmentos y rango de precios.

La nueva Honda WR-V, que toma el nombre de un efímero crossover basado en el Fit y lanzado originalmente hace casi 10 años, cuenta en su nueva generación con un aspecto y un formato mucho más relacionado al concepto SUV. De tamaño compacto y precio accesible se ha convertido en el modelo más vendido de la marca en poco tiempo, y es que su precio de $ en la única versión disponible EXL lo convierten en una interesante opción.

DISEÑO

Con líneas rectas y un formato «cuadrado» la WR-V es la ejemplificación de que los estilos de diseño de cada una de las marcas cambian drásticamente con el paso de los años. Específicamente es casi todo lo contrario a lo que fue por ejemplo la HR-V de generación previa, y que se convirtió en el último vehículo de la marca de gran volumen. En este caso con un frontal de corte abrupto, una gran parrilla frontal y una altura importante hacen que su tamaño llame la atención: a priori uno piensa que estamos ante un vehículo más compacto, pero su largo es de 4,32 metros, con 1,65 de alto. Quizás no es todo lo ancho que uno espera, con 1,79 metros y es lo que determina su posicionamiento en el segmento B.

Otra cota interesante es el de la distancia entre ejes, porque con 2,65 metros se posiciona como una de las referencias del segmento. Esto repercute en voladizos cortos, en los obtiene una gran amplitud interior. Diversos cromados y piezas en color negro (como los pasos de rueda) le otorgan más presencia, a esta única confiuguración disponible en nuestro país. Por eso, si bien es un vehículo de precio contenido, la marca se empeñó en que su diseño no grite a los cuatro vientos que se trata de un vehículo accesible.

INTERIOR

La primera impresión que uno tiene del interior es muy buena, debido a que los asientos tapizados en símil cuero cuentan con un tapizado muy elaborado. Son cómodos e incluso pueden llegar a parecer de un segmento superior. Una vez sentados en el puesto de conducción se observa un panel de instrumentos con líneas rectas y una calidad percibida acorde, con una posición frente al volante muy lograda gracias a múltiples regulaciones. Todo eso permite que viajar sea placentero y no genere cansancio.

El tablero lo conforma una pantalla digital configurable de 7″ aunque simula un formato clásico y muy fácilmente legible. El resto es más bien convencional, como el selector de la caja automática CVT, o freno de mano mecánico. Las plazas traseras son muy cómodas y es uno de los beneficios de contar con un techo alto y un formato basado en líneas rectas. Asimismo la capacidad de baúl (458 litros) es destacada en este segmento, e incluso superior a la de HR-V, que ostenta unos 100 litros menos de capacidad.

EQUIPAMIENTO

En cuanto a dotación de equipamiento el WR-V cumple con lo básico. Cuenta con climatizador automático, acceso y arranque con llave presencial, pack eléctrico (solo con un toque en la ventanilla del conductor y espejos plegables eléctricamente), cámara de visión trasera, tapizados de símil cuero, asiento y volantes regulables, y sistema multimedia con pantalla de 10,25″. También cuenta con cargador inductivo de smartphones con una muy ubicación, por debajo del climatizador. De acuerdo a su precio, la relación es acorde.

SEGURIDAD

En el apartado de seguridad sucede algo similar, lo bueno es que a diferencia de otros modelos rivales, la única versión disponible dispone de elementos como ayudas a la conducción. Entre ellas control de velocidad crucero adaptativo, sistema de mitigación de impacto con frenado autónomo, sistema de mantenimiento de carril, y función de luces altas automáticas. Hablando de luces cuenta con tecnología Full LED en las frontales con muy buen alcance, además de disponer de seis airbags, contando los dos frontales, dos laterales y de cortina.

MOTOR

En la mecánica no va más allá de la normalidad, acudiendo a un motor 1.5 litros aspirado y ampliamente conocido en la familia Honda. Es el mismo impulsor que equipa la HR-V y con el que comparte potencia de 121 caballos de fuerza y 145 Nm de torque. Se asocia a una caja CVT con siete velocidades pre-programadas que permiten a través de levas contar con un modo manual. Se trata de un combo que no sorprende, pero que cumple con un consumo razonable si se lo usa a velocidades moderadas.

CONDUCCIÓN

Con un peso de 1.256 kilos declarados, este actualizado producto de la casa japonesa logra un andar eficiente en el que se destaca un esquema de suspensión simple pero que ofrece un andar mullido. Con gran altura libre al suelo resulta muy cómodo en el uso citadino, aunque a la hora de salir a la ruta tanto la mecánica, como la transmisión CVT y la elevada altura del conjunto no logran un combo demasiado eficiente.

Además para salir a la ruta el tanque de combustible de solo 40 litros es limitado en cuanto a autonomía, lo que en cierta forma contextualiza a este vehículo como una gran opción interurbana, práctica y cómoda en situaciones diarias, que es lo que la gran mayoría del público busca. En cuanto a los frenos dispone de discos delanteros, acompañados de campanas en el tren posterior.

PRECIO

Con un valor de $ 43.490.000, la Honda WR-V EXL es una opción de las más interesantes del segmento B-SUV. Apunta a un público que puede venir de un Fit y que no tiene reemplazo o para aquel cliente que cuenta con algún auto del segmento B y quiera pasarse a un segmento de moda. En este caso contará con una buena dotación de seguridad y confort, una mecánica super probada y la garantía de la marca, que le proveen una interesante relación precio/producto.

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