Que los autos chinos ya se hayan instalado en Argentina no es una novedad, y que diversas marcas reconocidas hayan aprovechados sus vínculos con los asiáticos tampoco. Ford lo hizo con la Territory hace varios años, y ahora General Motors repitió la receta, pero fue un paso más allá. Introdujo con la Chevrolet Captiva PHEV el híbrido enchufable, resultado un éxito. Aquí nuestra opinión.
La denominación Captiva nada tiene que ver con la que ya conocimos en Argentina allá por el año 2009, y que se mantuvo en el mercado hasta 2017. En este caso apunta a un segmento algo inferior en cuanto a tamaño y pretensiones, pero quedando bien posicionada dentro del segmento medio. De este modo la Captiva queda posicionada por encima de la Tracker, como una propuesta más grande, equipada, potente y tecnológica, lo que redunda en un gran posicionamiento.

DISEÑO
Estéticamente muestra un estilo bastante congruente, con líneas fluidas y aristas llamativas. No tiene un lenguaje propio de Chevrolet. El frontal luce moderno, con ópticas partidas y una línea de cintura elevada, que al llegar al parante C se eleva determinantemente, haciendo el juego muy utilizado por modelos de Chevrolet con la línea de cintura hacia el final. El faro trasero también aporta un estilo, con un gran alerón trasero y un diminuto limpialuneta. Eso hace que su tamaño de 4,74 metros de largo no parezca tal.

Como muchos otros SUVs Chino el portón trasero queda muy expuesto ante golpes de estacionamiento, debido a que queda al ras del paragolpes. La proporción de diámetro de llantas (18″) y el ancho de trochas está bien proporcionada, lo que redunda en un combo muy atractivo. Asimismo las manijas de puertas son convencionales, lo que facilita la operación de uso.

INTERIOR
En el habitáculo esta Captiva PHEV tiene varios contrapuntos. Si nos centramos en la primera impresión vemos un material plástico sin textura que predomina en los detalles, que en primera instancia luce agradable. Eso se combina con componentes acolchados tapizados en símil cuero que elevan la percepción general. Los apliques, teclas o perillas en tono «cobrizo» quizás no sea la elección más natural, pero tampoco desentonan. La gran consola central elevada resulta muy cómoda para colocar el celular, sin embargo la poca cantidad de teclas para operar las funciones de todo el vehículo dificultan su operatoria y acostumbramiento natural.

Tal es así que por ejemplo carece de un botón de encendido. Para arrancar, con la llave encima, hay que colocarse el cinturón de seguridad, poner Drive y conducir. El selector de marchas al volante también opera la función de control de velocidad crucero adaptativo, completamente anormal y poco práctico e intuitivo para operar sus funciones. Las butacas son muy cómodas y tienen esmero en su diseño y terminación, mientras que las plazas traseras son, como en todo chino, gigantes. Si bien el baúl es medianamente amplio, carece de divisor de carga para ocultar elementos de la vista de todos. Lo bueno es que debajo de la alfombra del piso hay una rueda de auxilio.
EQUIPAMIENTO

La Captiva PHEV ingresó al país beneficiada por la quita del impuesto extrazona debido a que el valor FOB se colocó por debajo de los 16.000 dólares. A pesar de ello, la configuración de equipamiento es muy buena teniendo en cuenta que se han tenido que eliminar elementos para mejorar su precio. Cuenta con techo panorámico de vidrio, asiento del conductor eléctrico, sistema de acceso manos libres, climatizador automático, tablero de 8,8″ y una pantalla principal gigante, de 15,6″.
Para más detalles aquí la ficha técnica de la Chevrolet Captiva PHEV
SEGURIDAD

Si nos centramos en la seguridad disponible destacamos el paquete de ayudas a la conducción, que está disponible. Por ejemplo diversos modelos asiáticos, entre ellas la Ford Territory Híbrida, carece de estos elementos para mejorar su precio FOB. Sin embargo Chevrolet no escatimó en seguridad, y cuenta en este caso con crucero adaptativo, cámara 360° y las funciones de alerta de salida de carril y de ángulo ciego, entre otras varias ayudas. Además cuenta con seis airbags, y los obligatorios ESP, frenos con ABS y EBD, entre otros.
MOTOR

El motor de combustión de la Captiva es un 1.5 litros turbo que entrega una potencia 144 caballos de fuerza. Los transmite a una transmisión-motor eléctrico que en total funcionando en conjunto entregan 204 caballos de fuerza, una cifra más que suficiente para un SUV de estas características. La tracción es delantera, y como característica extra cuenta con una batería de 20,5 kWh, que es suficiente para hacer funcionar en modo 100% eléctrico de unos 90 kilómetros, lo que permite realizar trayectos diarios en modo completamente eléctrico.
CONDUCCIÓN

Una vez en la calle su funcionamiento es adecuado, con una entrega sólida de potencia y un confort de marcha más que cómodo para el día a día. Por ejemplo las suspensiones son mullidas y cuentan con un recorrido amplio, lo que aporta un buen manejo diario ante pozos y cunetas. En la ruta esa puesta a punto no la convierte en un ejemplo de dinamismo, pero a velocidades legales logra una buena respuesta.
La velocidad máxima está limitada a 170 km/h, y el consumo homologado es de 5,3 litros cada 100 kilómetros, logrando una autonomía en torno a los 1000 kilómetros, si agregamos los 90 kilómetros en modo EV, y los 53 litros del tanque de nafta.

PRECIO
Con un precio de lista de $ 54.871.900 durante septiembre de 2026, la Chevrolet Captiva PHEV se ofrece a un valor competitivo, con el agregado de opciones de créditos a tasa 0% y otras facilidades. Además los concesionarios de la marca la ofrecen con descuentos en torno a los 47 millones de pesos, lo que la convierte en una interesante opción dentro del mercado. La garantía de la marca es de 3 años o 100.000 kilómetros, con 8 años o 150 mil kms para el sistema híbrido y la batería.




































