
Prueba: Volkswagen Polo 1.6 Confortline (AT)
Durante una semana convivimos con el Polo sedán, un mediano de cuatro puertas que llega importado desde India para ocupar un lugar intermedio entre el Vento y el Voyage, los otros tricuerpos de Volkswagen Argentina. Bien construido y amplio, se posiciona como una compra racional para quien requiera de espacio interior y buen baúl. Nos subimos a la variante con caja automática, de las pocas de su segmento en su tipo. Con fotos exclusivas de Martín Lübel.










